Osvaldo Rodriguez Sajeva / Osvaldo Rodriguez Sajeva
Este libro es una invitación a compartir una mirada crítica sobre la Ciudad, esa suerte de “Gran Casa” para quienes allí vivimos.En general es bien poco lo que se conoce de ella más allá de los círculos de especialistas. Es sabido que quienes no son expertos en planeamiento urbano, profesionales de la construcción, participantes del mundo de los negocios que giran alrededor del tema, o al menos interesados en estas cuestiones con acceso a publicaciones especializadas, difícilmente puedan estar al tanto de lo que (les) está pasando con el devenir de la (su) ciudad y de lo que hay en juego. El espacio urbano condiciona, y hasta cierto punto determina, nada más y nada menos que nuestro Habitar en el mundo. El des-conocimiento generalmente produce des-interés. En este caso desinterés sobre el presente y futuro de ese organismo vivo y en continuo desarrollo que ese “Gran Hogar” que compartimos y podría compararse, salvando las distancias, con el consorcio de copropietarios de un edificio en el cual todos y cada uno se despreocuparan absolutamente de lo que sucede en el mismo, mientras el administrador hace y deshace a su gusto. El desarrollo de la ciudad no es perceptible de un día para el otro. Se asemeja al crecimiento del césped en un jardín, en el que por la mañana no se puede advertir lo que ha crecido durante la noche. Pero si ese jardín es abandonado, al tiempo se podrá ver cómo ha perdido sus calidades y cualidades esenciales. Es imperioso prestar atención a numerosas voces autorizadas que advierten, desde distintos ámbitos, a todo nivel y a escala global, sobre la necesidad de dar un golpe de timón antes de que sea demasiado tarde. En este libro se muestra que, según el modelo de crecimiento de los conglomerados urbanos y del tipo de vivienda que predomine en la astronómica proliferación de unidades que se avecina para atender el crecimiento demográfico global, nuestro Habitar podrá tener mayor o menor calidad de vida o encaminarse hacia alguna distopía deshumanizada y alienante que dejaremos como herencia a nuestros hijos.Hablar de Ciudad es también hablar de Vivienda, ambas son como dos caras de una misma moneda. La Ciudad hace Vivienda y la Vivienda hace Ciudad.La construcción de viviendas está bien lejos de alcanzar el horizonte tecnológico del resto de las industrias productoras de bienes manufacturados. Todas las ramas industriales se benefician, de una forma u otra del colosal desarrollo de la ciencia y la técnica producido en las últimas décadas, y el resultado es que pueden satisfacer la demanda masiva de sus productos en términos de cantidad, calidad y precio. Pero este sector no consigue encajar en ese ciclo virtuoso de investigaciones, descubrimientos e innovaciones, por el contrario, las técnicas de construcción dominantes son tradicionales artesanales que perduran desde hace cien años. El resultado es que el producto vivienda resulta caro, generalmente de baja calidad, y lo que recibimos habitualmente no está a la altura de lo que pagamos por él. Vivimos la era de la especialización en la que cada actividad requiere expertos focalizados en materias cada vez más específicas, sin embargo, todo se relaciona con todo. Ya no es satisfactorio encontrar una respuesta particular e independiente para cada parte de un problema, es necesario buscar soluciones integradas. Este libro encontrará su plena justificación si logra ser un aporte a una discusión amplia, necesaria e impostergable sobre el futuro de la Ciudad y la Vivienda en este nuevo milenio