Hudson Staffield
Era alguien como cualquier otro que entró por la puerta abierta...En 1992, Hudson Staffield tenía una carrera exitosa en el desarrollo inmobiliario comercial y se sentía más a gusto en las salas de conferencias con directores de empresas emergentes de Silicon Valley, inversionistas y banqueros hipotecarios de San Francisco que en el campo misionero. No obstante, su vida cambió para siempre cuando Dios lo llamó para visitar un orfanato olvidado en Rumania y atestiguar el abandono de las víctimas más vulnerables del régimen del exdictador Ceaușescu.Durante treinta años, el Espíritu Santo lo llamó para dejar atrás la cómoda existencia que había creado para sí mismo y, en vez de ello, navegar por los laberínticos pasillos de la burocracia poscomunista para obtener el control de un orfanato en ruinas lleno de niños con VIH, maltratados y abandonados. Aunque fue testigo del poder del Señor para transformar las vidas de los niños, nunca esperó encontrar sanación en su propio pasado cuando el amor de su Padre emergió a través de él como sal y luz.La mayoría de nosotros tenemos miedo de seguir el llamado de Dios para ir a lugares desconocidos porque todos somos como niños perdidos. A través de esta historia, Staffield espera que los lectores superen su temor y se dejen llevar por la intimidad inimaginable de ser siervos de Dios en su familia, su lugar de trabajo o en cualquier otro lugar y en cualquier otro ámbito que Él elija.